LAS DOS CARAS DE LA REVOLUCIÓN

LAS DOS CARAS DE LA REVOLUCIÓN

Delacroix: “La libertad guiando al pueblo”

La burguesía y el proletariado juntos consumando la Revolución. A sus pies yacen el héroe, el soldado y el guardia de la autoridad. Atrás, arde la Polis y Notre-Dame

Un “país moderado” cree verse por el hecho de que mientras en la encuesta de opinión del CEP de diciembre de 2019 un 62% apoyaba las manifestaciones del 18-O, en otra dada a conocer en septiembre último esa proporción es menor en 20 puntos1. O sea, puede que el desorden y la violencia (los medios tendentes a un fin) sean percibidos hoy como una situación extrema de caos, lúdicamente como un carnaval de desahogo colectivo2. Pero de esto no se desprende que hayan amainado las finalidades u objetivos perseguidos (las “demandas”) por una Revolución que no se ha detenido.

La ciudadanía sigue sin saber qué buscan en último término tantos cambios estructurales promovidos aquí y allá. Desorientada e indefensa, la gente no puede entender la situación actual, desde que se han hecho desaparecer de su acervo intelectual los conceptos de guerra y revolución. La cancelación en las universidades, la censura en los medios de comunicación, la persecución penal contra quienes no comulguen con los designios de la vanguardia política u otras leyes radicales, amén de la violencia callejera y la guerrilla rural, todos estos actos, o no logran verse como fenómenos convergentes, o todavía hay quienes descreen que se trate de expresiones de una hostilidad ideológica mayor.          

Se cuenta que al defender la embarazosa dicotomía “amigo-enemigo”, Julien Freund -cuya tesis doctoral La esencia de lo político dirigiera Raymond Aron- encontró tal rechazo empalagoso por parte de un colega, que lo movió a darle la siguiente admonición: como todos los pacifistas, usted piensa que debe ser usted quien designe al enemigo. Sin embargo, es el enemigo quien lo identifica. Y si él quiere que usted sea su enemigo, usted ya puede hacerle las mejores propuestas de amistad, pero él tratará de evitar que usted siga viviendo en paz3. De allí que algunos llamados al “diálogo” o a alcanzar “consensos”, en el estado actual de cosas, crean falsas expectativas, pues solo podrían hallar eco cuando coinciden con la deconstrucción que quieren realizar quienes en esto llevan la voz cantante. “Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada”, dijo alguna vez Fidel Castro (1961).

Un ejemplo emblemático: el “matrimonio igualitario” u homosexual. Puede que en el sorpresivo anuncio del presidente Piñera de patrocinar un proyecto de ley en este sentido, hecho en junio del presente año, exista mucho de oportunismo: satisfacer una “deuda” que le cobrara antes Human Rights Watch, a cambio de declarar que en Chile no hay “presos políticos”4. Pero, más allá de esto, destaca la sintonía existente entre liberales y progresistas, cuando se trata de alterar la esencia de ciertas “instituciones tradicionales”5. Ambas corrientes ideológicas vienen coincidiendo desde la Revolución de 1789, cuando la burguesía y el proletariado eran parte del “Pueblo”, que se alineaba a la “izquierda”; en contra de la “derecha” (nobleza y campesinado) representada por quienes buscaban conservar los fundamentos greco-cristianos de las leyes eternas o tradicionales.

Por cierto, en una de las cuerdas del proceso insurreccional actual aparece actuando el movimiento popular, de corte marxista revolucionario clásico, en procura de infligir una derrota estratégica al capitalismo burgués. Ahí está la Revolución Bolivariana6. Pero en otra de sus cuerdas se observa el acercamiento a nivel mundial del liberalismo burgués con parte del progresismo neo marxista junto a cierto anarquismo de última generación. El progresismo opera en la lógica de la destrucción, el anarquismo en la lógica de la deconstrucción: mientras uno busca eliminar la infraestructura económico o material burguesa y luego las ideas e instituciones que integran la superestructura consiguiente, este otro busca primordialmente vaciar de contenido esencial esas mismas ideas e instituciones, para luego sustituirlas por un contenido provisorio o accidental7.

Que en el comercio se venda un implemento que es tenedor y cuchara a la vez, que el marketing comunicacional haya con-fusionado el logo de algunas entidades (“BancoEstado”, “ChileCompra” o “CasaIdeas”) o que el empresariado se haya plegado a la agenda LGBT con perspectiva inclusiva, son hechos que -entre otros- se inscriben dentro de esta simbiosis. Es la consigna de abolir los binarios que aúna a progresistas y liberales: no hay hombre/mujer, adulto/niño, padres/hijos, autoridad/subordinados, chileno/extranjero, ni persona/animal. Es la hibridación con vistas a eliminar de raíz el modo de pensar conforme a esos pares de opuestos que nos vienen de la Grecia clásica y la Cristiandad medieval. Es el Kaos definido por Ovidio, hacia inicios de nuestra era (en Metamorfosis), como aquello indiviso o indistinto que existía antes de advenir ese orden lógico superior, que separó racionalmente lo que por su naturaleza no debe ser confundido.                     

Tras el choque dialéctico entre tesis (burguesía) y antítesis (proletariado), ha de venir la síntesis (el liberalsocialismo). Una inédita alianza que marca y seguirá marcando tendencia.



1 Un país moderado y crítico, editorial de El Mercurio (Santiago) 16.9.2021 cuerpo A pág. 3. Véase también la entrevista a la coordinadora del Centro de Estudios Públicos Carmen Le Foulon “La gente ya no avala más estallido y violencia para resolver las demandas del 18/O” en La Tercera 18.9.2021 pp. 22-23. De Héctor Soto, Regreso a la sensatez en La Tercera 19.9.2021 pág. 14. 

2 Georges Balandier, El desorden. La teoría del caos en las ciencias sociales (2014) Editorial Gedisa (Barcelona) 119-124. 

3 Julien Freund, La esencia de lo político (1965). Hay edición (2018) del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (Madrid) 855 pp.

4 José Miguel Vivanco, Una deuda con las parejas del mismo sexo en El Mercurio (Santiago) 24.9.2020 cuerpo A pág. 2. Luego: Vivanco reitera rechazo a proyecto de indulto: ʻNo hay presos políticos en Chileʼ, en El Mercurio de 28.5.2021 cuerpo C pág. 3.     

5 Como la recomendación que hacen a los gremios empresariales para incidir en la discusión pública los “expertos en comunicaciones” Juan Carlos Eichholz y Eugenio Tironi, sugiriendo que se plieguen a aquello donde existiría una “mirada país”, como en el tema de “la diversidad e inclusión”: El Mercurio (Santiago) 19.9.2021 cuerpo B pág. 9.    

6 Un análisis luminoso sobre esta faceta, el de Francisco Javier Cuadra, en entrevista dada a Esfera Pública (Vanessa Kayser) el 9.8.2021.  

7 Luis Heinecke Scott, Curso de Intelección Política (julio-agosto 2020).  

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