La borrachera y posterior resaca fiscal

La borrachera y posterior resaca fiscal

Hace algunos días, un conocido vespertino trajo como gran titular el que están a punto de acabarse los ahorros del cobre. Esto es una consecuencia de la borrachera fiscal que hemos estado viviendo en los últimos meses, y, como toda borrachera, luego viene el “hachazo” o resaca.
En Chile, hasta hace un tiempo, la responsabilidad fiscal era la norma. Sin embargo, luego del estallido social / delincuencial de octubre de 2019, la mirada cambió, lo que, además, se vio aumentado por la llegada de la pandemia. Sin embargo, los efectos de esta pandemia podrían haber sido mucho menos graves si nos hubiera tomado en mejor pie.


Y lo que se ve para el futuro no es alentador … Los programas de todos los candidatos presidenciales tienen un elemento común -gran gasto fiscal- financiado según ellos por reformas tributarias, eliminación de exenciones y disminución de la elusión. Pero seamos sinceros. Con eso no alcanza. Por lo tanto, o incumplen sus propuestas o recurren a la deuda.


Como toda borrachera fiscal, en un primer momento veremos una luna de miel: va a crecer la economía, va a disminuir el desempleo, va a aumentar la demanda y el consumo, y van a salir los economistas de izquierda gritando a los cuatro vientos que estábamos equivocados, que la inflación no era mala, que la política de responsabilidad fiscal era mezquina, que el Banco Central no era democrático y no estaba conectado con la realidad.
Luego vendrá la resaca: la inflación ya no seguirá conectada al crecimiento ni al empleo, la moneda perderá su valor y la inflación se descontrolará.


Esto no es nada nuevo. William Phillips en los años cincuenta ya explicó el fenómeno en un artículo que relaciona inflación y empleo (“La relación entre el desempleo y la tasa de variación de los salarios monetarios en el Reino Unido, 1861-1957”). Sostiene Phillips, que si bien en el corto plazo existe una relación entre inflación y empleo, en el largo plazo esta relación se torna inestable y comienzan los problemas.


Hoy vivimos en el corto plazo. Las medidas económicas del gobierno, los retiros previsionales, el aumento del circulante (esa es la borrachera). Pero en el largo plazo, debemos preguntarnos qué va a pasar con las pensiones, o con el déficit fiscal, o con la inflación (esa es la resaca).
Creo que aún estamos a tiempo de tomar medidas para evitar aquello. Pero como se vislumbra el panorama, se ve difícil.
Perdón por lo pesimista. Pero creo que es bueno que al menos algunos estemos con temor por lo que esté pasando.


Matías Pascuali Tello

LLM in International Trade and Commercial Law, Oxford Brookes University
Master in Arts in Taxation, King´s College University of London
Profesor de Derecho Tributario
Universidad del Desarrollo

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